
Los retrasos en los vuelos de deportación desde EE.UU. hacia México han generado gran preocupación en familias mexicanas por la posible separación de sus seres queridos. Esta incertidumbre afecta la estabilidad social y la gestión de riesgos en las comunidades.
Los retrasos impactan la estabilidad familiar y económica, creando dificultades emocionales y sociales. La falta de información clara aumenta la desconfianza en las autoridades.
Empresas con empleados afectados deben estar atentas. La inestabilidad social afecta la productividad y reputación. El diálogo con autoridades y organizaciones de apoyo es crucial.